"He escuchado al Coro Cervantes, en dos magníficas grabaciones discográficas, interpretar un repertorio muy interesante y poco conocido. Debemos agradecer a su director, Carlos Fernández Aransay, la apuesta que hace en estas dos grabaciones por la música polifónica española y agradecerle, al mismo tiempo, su exquisita sensibilidad expresada a través de un instrumento dúctil, sensible, seguro y poderoso, logrando unas versiones de gran valor musical y fuerza expresiva." Antón García Abril, octubre de 2003, autor de Pater Noster y Ave Maria "El Coro Cervantes de Londres, dirigido por Carlos Fernández Aransay, ha elegido un excelente y poco conocido repertorio de música religiosa española al que ha conseguido extraer gran expresividad y emotividad. En cuanto a la interpretación de mi Agnus Dei, de la Missa Brevis pro Pace, debo decir que está llena de sentimiento y es fiel al espíritu de esta música. ¡Bravo al coro y a su director!" Javier Busto, septiembre de 2003, autor de Agnus Dei En sus comentarios de presentación, Fernández Aransay no puede evitar un cierto tono de lamento por el golpe de mano dado por los "pastoralistas populistas", que aprovecharon el Concilio Vaticano II para sustituir en los templos la "música sacra de calidad" por "música amateur o, peor aún, 'enlatada'". Este disco viene a repasar los últimos coletazos de la tradición y los primeros, aislados y esporádicos, de la nueva situación; todo ello circunscrito al marco temporal del siglo XX y, con una sola excepción (Ginastera), a compositores españoles. Por desgracia, este loable empeño de recuperación tampoco pasará de ser una gota de agua dulce en el salado mar de la incuria demagógica que en tantos sectores culturales viene confundiendo churras con merinas y abocándonos sin remedio a la barbarie. Unido al mencionado concilio y como consecuencia de la historia particular de nuestro país, la Guerra Civil constituye el otro punto de inflexión que marca un antes y un después en la panorámica que ofrecen las diecinueve piezas seleccionadas. La última de ellas, Speculum in aenigmate, con la que César Cano ganó el primer premio en el Concurso de Composición Coral "Juan Bautista Comes" el año 1997, constituye un rayo de esperanza porque en absoluto desentona por su calidad con el resto, pero al mismo tiempo puede llevar al desánimo si se repara en que este compositor valenciano, el más joven de los evocados, cuenta con veintiún años menos que el segundo, Javier Busto, nacido en 1949. Ojalá grabaciones tan excelentes como esta sirvieran de revulsivo para aquellos que tan mal están cumpliendo su responsabilidad obligatoria en el ramo. A.B.M.
BBC Music Magazine - marzo 2004 Los seguidores de este coro londinense de repertorio español se alegrarán de que su primer CD (de hace dos años) tenga un sucesor. Se alegrarán también aquellos que exploren esta atractiva colección de obras cortas, sobre todo a cappella- a veces dramáticas, otras, serenas, de compositores españoles, catalanes, vascos y del argentino Alberto Ginastera. Las Lamentaciones de Jeremías de Ginastera, primera obra del CD y también la más larga, es además la más emocionante y está interpretada de manera brillante, con un final que se apaga "quasi" a la barroca. Un choque entre el estilo vibrante del pequeño coro y la espacios acústica resulta ser sólo pasajero, y la música más sosegada que predomina en el CD tiene un resplandor que complementa la sensibilidad de los cantantes. Entre lo más destacado está una de las obras más fervientes y elocuentes de Pau Casals, la extravagante y llamativa Oratio de Ernesto Halffter y un Agnus Dei de frescas armonías de Javier Busto que culmina en una acumulación epigramática de 6 voces en el "Dona nobis pacem" y nos abre el apetito de escuchar su Missa Brevis, a la que pertenece. Mompou, Rodrigo y Montsalvatge (en un puntiagudo solo de órgano) aparecen entre las 19 obras, de las cuales 10 son primeras grabaciones mundiales. Entre ellas, destaca el Tantum ergo -casi un himno- de Jesús Guridi y su vívido Final para órgano -con un estilo que parece un encuentro entre Widor y Saint-Saëns; también hay que destacar las variadas texturas de Antón García Abril y el suave -engañosamente sencillo- O Iesu mi dulcissime del Padre Donostia. Robert Maycock Interpretación ***** Sonido *** Después del éxito obtenido con su disco O Crux: Spanish Choral Music (elegido por la revista Gramophone como uno de los Cedés del año 2002), el Coro Cervantes repite su apuesta por la música coral religiosa-en este caso española y latinoamericana del siglo XX- con diez primeras grabaciones mundiales de un total de diecisiete. Dirigido por Carlos Fernández Aransay, el resultado de este registro es de mucha calidad; la selección de obras y autores recoge un amplio abanico tanto cronológico (desde el Tantum ergo de Jesús Guridi fechado en 1915 hasta el Speculum in aenigmate de César Cano, obra premiada en el Certamen Juan Bautista Comes 1997) como estético: los lenguajes compositivos son diversos, siendo las obras de Ginastera y Montsalvatge las más vanguardistas. El Coro Cervantes realiza una labor excelente, con buenos solistas vocales y un sonido homogéneo y bien empastado. Cabe resaltar la labor del organista Charles Matthews, en su doble vertiente de solista, en las obras de Montsalvatge y Guridi, y acompañante. Mercedes Conde Pons
INTERNATIONAL RECORD REVIEW Enero 2004 Esta es otra antología de primera clase del Coro Cervantes de música coral prácticamente desconocida, que complementa a la perfección su previa colección en Guild, O Crux. Aunque algunos habrán oído por lo menos los nombres de Ernesto y Cristóbal Halffter, Jesús Guridí y Xavier Montsalvatge, los únicos compositores que seguramente serán familiares son el argentino Ginastera y el catalán Mompou. Creo que no exagero al decir que la obra de Ginastera, turbulenta pero magistral, es el momento culminante del disco. Las Lamentaciones son extremadamente austeras; el texto bíblico refleja el exilio político del propio compositor durante la era de Perón, pero su angulosidad se suaviza por frecuentes destellos de luz y pasajes de calma pensativos de sombría belleza, frecuentemente de inflexión modal, como el comienzo de la segunda sección, Ego vir videns. Cuando yo estudié esta difícil partitura hace años, acompañado de una cinta decrépita de la editorial, perdí la esperanza de escuchar una interpretación verdaderamente excelente. Me alegra decir que el Coro Cervantes ha demostrado que mi pesimismo era totalmente infundado: esto es un tour de force. Sin embargo, hay otras obras en esta variada antología que claman por ser mejor conocidas, entre ellas la espléndida Oratio de Ernesto Halffter y el inusual y radiante Agnus Dei de Javier Busto. El primero revela un verdadero don para la escritura coral, usando el bajo y la contralto solistas con gran sutileza y empleando unas texturas corales que recuerdan a un compositor como Grechaninov, mientras que los dramáticos cambios de textura del segundo supondrían retos de afinación para cualquier coro - los cantantes del Coro Cervantes los ejecutan con facilidad. El bellísimo Ave María de Mompou, insistente y suplicante, es también una pieza memorable, que deja ver, como otras obras de las grabadas aquí, una influencia francesa en su vocabulario armónico. Siempre he considerado a Pablo Casals como un compositor interesante, con un sentido de la estructura y armonía bastante original. Su eficaz O vos omnes, aunque no es desconocido, merece ser interpretado más a menudo. Si el Panis Angelicus Cristóbal Halffter es inesperadamente accesible, esto se debe a que es una obra temprana - según el libro de Emilio Casares Rodicio sobre el compositor, fue escrito en 1954, cuando Halffter tenía 24 años de edad - y casi no se puede reconocer al compositor de las Variaciones sobre la resonancia de un grito, por ejemplo. Por lo infrecuente del repertorio, el Coro Cervantes se gana una medalla de oro, y por sus apasionadas interpretaciones, otra. Ardo de curiosidad por saber qué música encontrarán para llenar un tercer disco. Ivan Moody Fantástico disco el que nos presenta el sello inglés Guild, con una serie de obras de un puñado de autores de gran importancia. Importantes sobre todo son los compositores españoles representados, ya que de muchos de ellos se ofrecen en primicia obras de innegable calidad e inspiración. Desde Nemesio Otaño, que fue uno de los máximos defensores en España de la música religiosa, adaptada a la modernidad pero respetuosa con la tradición, hasta César Cano, pasando por autores pertenecientes a la generación de la República y a la del 51, o por obras apenas conocidas de Casals, Mompou, Rodrigo o Ernesto Halffter, incluido un único compositor no español: Ginastera. Nada que objetar. Al contrario, la música de Ginastera sólo puede otorgar más calidad aún a un registro del que destacamos el exquisito trabajo de los matices, las respiraciones, la dicción... El responsable de todo esto es el Coro Cervantes, desde luego, pero buena parte del mérito debe recaer también en la extraordinaria labor llevada a cabo por su director, Carlos Fernández Aransay. Gracias a iniciativas como ésta podemos escuchar la magnífica música sacra escrita en España durante el siglo XX. D.M. González de la Rubia El Coro Cervantes de Londres, única agrupación vocal británica centrada en nuestro repertorio, prosigue en la línea de su aclamado disco O Crux, explorando la música sacra escrita por autores hispanos del XX. La nómina de compositores que se dan cita aquí es tan completa que merece la pena citarlos a todos: Ginastera (que en realidad es el único no español del disco), los catalanes Mompou, Pau Casals, Montsalvatge y Homs (recientemente fallecido), Ernesto y Cristóbal Halffter, García Abril, Rodrigo, César Cano, Fernando Remacha y los vascos Nemesio Otaño, Guridi, el Padre Donostia y Javier Busto. La edición es meritoria en todos los aspectos, ya no sólo por la relación citada, sino porque la mitad de las obras nunca se había grabado antes. A veces apoyado en el órgano de Charles Matthews, aunque casi todo el tiempo "a cappella", el Coro Cervantes nos descubre, con una hermosa riqueza de matices, una espiritualidad casi inédita, hispana de origen, pero común a las inquietudes de cualquier oyente del mundo. El Coro Cervantes es un coro con sede en Londres que se ha especializado en la música de la península ibérica. Este disco, el segundo con Guild, es un panorama de la música sacra española y ( latinoamericana)del siglo XX. La música de este disco se puede dividir en dos categorías: música de compositores desconocidos por la mayoría y música de compositores que la gente conoce pero de los que la gente ignora que habían escrito música litúrgica. Como tal, ilumina de manera maravillosa la actividad coral en la España del siglo XX. Si muchas de estas obras caen en la categoría de de música efectiva y útil, más que de música inspirada, es probablemente porque mucha de ella fue escrita como respuesta a los cambios necesarios en la iglesia española. Hubo tres congresos sobre música religiosa en 1907, 1912 y 1928 seguidos por la guerra civil, que cambió el panorama para siempre. Después, en 1962, el Segundo Concilio del Vaticano, cambió la actitud de la iglesia ante la música religiosa. Prevalece un estilo parecido a la modalidad de Howells con un toque de canto llano: obras que funcionarían muy bien en un contexto litúrgico pero que no siempre mantienen el interés cuando se escuchan sin interrupción en un CD. Hay algunas sorpresas: la Oratio de Ernesto Halffter no muestra ningún eco de su gran maestro, Falla, mientras que el Panis Angelicus de su sobrino Cristóbal Halffter es una versión encantadora para voces blancas, con algunas texturas de una austera belleza. El Ave Maria de Frederic Mompou carece de la bella simplicidad de sus más conocidas obras para piano, pero el de Joaquín Rodrigo se deleita en sus interesantes texturas vocales. El nombre del Padre Donostia, un monje capuchino, es nuevo para mí: contribuye al CD con un O Jesu mi Dulcissime que consigue escaparse de lo obvio. Otra obra que funciona de manera sorprendente es el sombrío O vos omnes de Pau Casals. En este CD hay dos solos de órgano. El primero, de Jesús Guridi, tiene un comienzo vigoroso que suena como si su autor hubiera escuchado demasiado a Widor, pero la pieza da resultado tanto por lo difícil como por lo efectivo, a pesar de no ser siempre muy original. El segundo solo, de Xavier Montsalvatge, es la primera obra de verdadero modernismo estilo siglo XX en este CD. Esta fascinante obra casi hace sombra a las obras anteriores, efectivas pero derivativas. Las dos piezas de Abril, que siguen a Montsalvatge, sirven mucho para cubrir el espacio entre la modalidad genérica de las piezas más tempranas del disco y el modernismo de Montsalvatge. El CD acaba con la obra que ganó el primer premio en el Concurso Coral Juan Bautista Comes. Esta pieza , Speculum in aenigmatem de César Cano, es fascinante y provocadora. Espero escuchar más obras de Cano. Posiblemente la obra más fuerte del programa ni siquiera es litúrgica Hieremiae prophetae lamentationes de Alberto Ginastera -basadas en textos que él seleccionó de las Lamentaciones de Jeremías- fue escrita para ser cantadas en concierto. Compuestas durante su exilio en los EE.UU. en 1946, inician este CD con un grito. Esta es una obra tremenda, en absoluto una versión obvia de las conocidas palabras del texto. La música puede ser bastante peliaguda y hay algunos atisbos de serialismo, pero el coro la canta con un sentido maravilloso de la línea y consiguen un sonido bello, como un murmullo en el segundo movimiento. Da la sensación de que la pieza pone a prueba al coro hasta sus límites, pero esto sólo consigue incrementar la sensación de desasosiego, incluso de malestar que Ginastera consigue crear. Las interpretaciones son admirables por su claridad y precisión; el coro da en el clavo por su musicalidad en esta música nueva. Si tengo alguna crítica, es la falta de tono latino en las piezas: en vez de eso, tenemos un sonido muy inglés: claro y exacto, tal vez un poco demasiado frío. El latín no se pronuncia en latín, algo que parece descuidado. Este interesante disco abre una ventana a una tradición musical litúrgica totalmente diferente. Aunque no todas las piezas son interesantes, son de todas maneras bienvenidas por contribuir a un panorama exhaustivo y bellamente interpretado de la música litúrgica de la España del siglo XX. Robert Hugill
NUEVO DISCO DEL CORO CERVANTES Para su segundo disco el Coro Cervantes dirigido por Carlos
Fernández Aransay ha elegido un programa de música sacra de compositores españoles
del siglo XX. Como en el anterior registro "O Crux", las obras son
breves, la diversidad de estilos asegura una escucha entretenida y muchas de las
obras reciben su primera grabación mundial por lo que serán nuevas para el
oyente. Ignacio Deleyto Alcalá www.filomusica.com/oratio.html ABC CULTURAL 15 Noviembre 2003 Un disco de repertorio interesantísimo. La tradición española de música coral religiosa del siglo XX es muy bella e importante; pero no está de moda. Prueba de ello es que diez de las piezas incluidas estaban inéditas en disco. Aunque el resto del repertorio es español, el recital se inicia con las notables Lamentaciones de Jeremías de Ginastera. A partir de ahí, el recorrido es apasionante, a la vez variado y unitario y, casi siempre, de muy sincero sentimiento religioso. Todo ello nos llega excelentemente cantado por el británico Coro Cervantes. Álvaro Marías QUADERN DE MÚSICA - Xavier CesterSin dejar la Península, tenemos es nuevo disco del Coro Cervantes dirigidopor Carlos Fernández Aransay, Oratio (Guild), un notable repaso a la música sacra del siglo XX, con Pau Casals, Montsalvatge, Homs y Mompou compartiendo espacio con Guridi y García Abril. El Coro Cervantes repasa la tradición hispana más reciente UN GRAN REPERTORIO CORAL Insiste Carlos Fernández Aransay, director y fundador de ese coro excelente llamado Cervantes, en dar a conocer la música coral española. Cuando se fundó en 1995 el Coro Cervantes, auspiciado por el Instituto Cervantes de Londres, Aransay había decidido que dicho conjunto profesional británico, ese nuevo "sixteen", se dedicará exclusivamente a la interpretación de música ibérica y latinoamericana. Y ha sido así. Durante estos ocho años el Coro Cervantes ha participado en importantes festivales y actos conmemorativos, principalmente en el Reino Unido, pero también en países como México o Rusia. De su primera grabación para el sello GUILD, la titulada O Crux (Spanish Choral Music) ya tuvimos ocasión de hablar laudatoriamente en una de las últimas hojas parroquiales (el añorado A.F. Mayo dixit) de Diverdi. En O Crux, las piezas corales de compositores iban desde Sor y Arriaga hasta Vives y Falla, con un gran número de pesos pesados de la música española -Eslava, Monasterio, Pedrell, Bretón, Albéniz, Granados...-El disco fue seleccionado por los críticos de Gramophone como uno de los CD del año. Ahora Aransay vuelve a ofrecer música coral sacra española en un segundo CD. Hay una excepción, la del argentino Alberto Ginastera, que abre el disco con unas imponentes Lamentaciones de Jeremías, verdadera sinfonía coral que, por su belleza, ya justificaría la grabación. El "Ego vir" de las misma es lo mejor de un CD que recoge piezas muy hermosas de Pablo Casals, Nemesio Otaño, Ernesto y Cristóbal Halffter, Federico Mompou, Jesús Guridi, el Padre Donostia, Joaquín Rodrigo, Joaquín Homs, Fernando Remacha, Antón García Abril, Javier Busto y César Cano. Interviene el órgano en las obras de Otaño, Remacha y Guridi. De este último se incluye su grandioso Final para gran órgano. Esta última y la muy personal y messiaenana Aureola para una imagen de Ramón Amadeu, de Xavier Montsalvatge, son piezas solo para el órgano, aquí tañido por Charles Matthews, ganador del primer premio en el concurso de órgano Ferencz Liszt de Budapest. En resumen, estamos ante una impagable aportación al poco frecuentado mundo coral hispano del siglo XX, muy bien representado por figuras de primer orden, ya consagradas pero con piezas hasta ahora no grabadas en muchos casos (no en todos los que indica el disco). Aransay tiene todavía materia para proseguir: José Ignacio Prieto, Luis Iruarrizaga, Anselmo Clavé, Felipe Gorriti, Antonio José, Eduardo Mocoroa, etc, y muchos de los ya representados en sus dos excelentes compactos, que lo son ciertamente en el plano vocal por cohesión y afinación del conjunto. Pero también merecen todos los parabienes por la calidad del repertorio y la excelente lectura que el maestro ha sabido darnos de él. Andrés Ruiz Tarazona DIVERDI Les urjo a que escuchen este CD, puesto que hay mucha cosa buena en él y -lo más importante- todo cantado maravillosamente. Música sacra del siglo 20 de España y Latinoamérica. Bueno, no tanto, ya que Alberto Ginastera es el único compositor latinoamericano recogido aquí, mientras que Rodolfo Halffter nació en España, pero se asentó en México mucho después. Así que la mayoría de estas obras fueron compuestas por compositores españoles de varias generaciones. Curiosamente, el mayor de ellos es Pau Casals, cuyo O vos omnes fue compuesto en 1932, mientras que el más joven es César Cano, nacido en 1960, cuyo Speculum in ænigmate , con el que acaba el programa, ganó el primer premio en el Concurso de Composición Coral "Juan Bautista Comes" en 1997. Estaría de más detallar todas las obras recogidas en este CD, aunque algunas desde luego merecen algunos comentarios. Digamos que la mayoría de las piezas son en general bastante sencillas, directas y de bella factura. Aunque algunos compositores sean más familiares, bastantes seguramente serán nuevos para el oyente. Tal es el caso de Nemesio Otaño, cuya sustanciosa cantata en miniatura Tota Pulchra para tenor, coro y órgano tiene aquí cabida o José Antonio Donostia (pseudónimo de José Gonzalo Zulaica y Arregui), un capuchino aparentemente conocido como folclorista y musicólogo, cuyo O Iesu mi dulcissime, hermosamente escrito para coro mixto recuerda a veces las armonías agridulces de Warlock; o Fernando Remacha, un compositor navarro menos conocido que pertenece a la misma generación que Mompou, Guridi y Ernesto Hallfter, aquí representado por su bastante tradicional, pero muy emocionante, Veni sponsa Christi, bellamente escrito para voces femeninas y órgano. Como ya he mencionado, Pau Casals, decano de estos compositores, está representado por un motete corto O vos omnes, una excelente adaptación de los mismos tres primeros versos del mismo texto usado por Ginastera. No hace falta decir que su estupenda obra es definitivamente más tradicional que la del compositor argentino. Muchos de los compositores representados aquí pertenecen más o menos a la misma generación - nacidos a principios del siglo XX. La Oratio de Ernesto Halffter, de 1935, es una adaptación impresionante, aunque bastante austera, para contralto, bajo y coro. El nombre y la obra de Jesús Guridi ha vuelto a ser difundido gracias a un disco de la casa Naxos que recoge algunas de sus obras orquestales y vocales. Su Tantum ergo -una obra bastante temprana- es una pieza tierna, que recuerda a Fauré, mientras que su impresionante Final para gran órgano de 1960 evocan a Franck, Widor y Vierne, algo que no nos ha de sorprender, ya que él -al igual que muchos compositores españoles de su generación- fueron a estudiar a París. El bello Ave Maria de Mompou, me recordó a los Motetes de Tenebrae de Rubbra, mientras que el de Rodrigo es también una obra simple, con algunas suaves disonancias, características de su música. Les llums del món de Joaquim Homs (sobre un corto texto catalán de S. Sánchez-Juan) para voces graves es, a pesar de su brevedad, una verdadera joya. Una de las verdaderas sorpresas es la obra para órgano de Montsalvatge Aureola para una imagen de Ramón Amadeu que me recordó a menudo a Messiaen, con sus abruptos cambios de luz y sombra que sugieren los cambios de la luz que pasa a través de unas vidrieras. Esta impresionante obra seguramente atraerá a organistas esmerados que busquen repertorio inusual y que merezca la pena. Las generaciones mas jóvenes están representadas por Cristóbal Halffter (sobrino de Ernesto y Rodolfo) con su obra temprana, poco característica de él pero extremadamente bella, Panis Angelicus para coro femenino, por Javier Busto, Antón García Abril y por el más joven de todos, César Cano, cuyo Speculum in ænigmate es de un estilo algo más avanzado, pero accesible de todas maneras. Alberto Ginastera escribió las Hieremiae prophetae lamentationes Op.14 entre 1946 y 1947 en los EE.UU., a donde había emigrado después de dejar la Argentina de Perón. Su elección de textos reflejan sin duda las circunstancias de su tiempo: el exilio del compositor y las secuelas de la Segunda Guerra Mundial. La sección que abre la obra, O vos omnes, es tensa, furiosa e incluso, a veces, agresiva, mientras que la segunda sección Ego vir videns paupertam meam es más introspectiva e inquietante. La última sección Recordare intenta encontrar una solución de esperanza a la tensión acumulada durante las secciones precedentes. No hace falta decir que esta impresionante obra es muy exigente, en cuanto a potencia vocal, justeza y afinación, y está dirigida obviamente a grupos profesionales, a diferencia de otras de este CD, que también podrían ser cantadas -bastante satisfactoriamente- por buenos coros amateurs. Es una obra nueva para mí y espero que por fin haya llegado el momento de que las casas discográficas consideren las grandes obras corales y orquestales de Ginastera que siguen ausentes de la discografía. Me ha impresionado mucho el Coro Cervantes, un coro basado en Londres, por su canto inmaculado, preciso y seguro, que hace que todas estas piezas parezcan fáciles, aunque no lo son siempre en absoluto. El sonido grabado es magnífico y la producción es una de las mejores de GUILD. Les urjo a que escuchen este CD, puesto que hay mucha cosa buena en él y -lo más importante- todo cantado maravillosamente. Hubert Culot MUSICWEB Hace dos años el Coro Cervantes grabó su primer disco, O Crux se llamaba, y se dio a conocer como especialista en la música coral española. El Coro Cervantes está formado por cantantes ingleses (tiene su residencia en Londres) pero su fundador y director es el español Carlos Fernández Aransay, uno de los valores más en alza de la interpretación coral española. De aquella presentación quedó, nada menos, que su presencia en la lista anual de mejores grabaciones, en la revista hermana inglesa Gramophone. Este nuevo registro, Oratio, no hace sino confirmar la calidad al límite de sus intérpretes, así como la más que interesante selección de su repertorio. Un repertorio que se centra en autores hispanos y americanos (en muchos casos unidos por el exilio) previos al Concilio Vaticano II (el cual, dice Carlos Fernández Aransay en el encarte, pudo haber debilitado la labor creadora de los compositores contemporáneos de música sacra). Están presentes Ernesto y Cristóbal Halffter, Mompou, Homs, Rodrigo, Guridi (increíble su Tantum Ergo), Montsalvatge, García Abril...Una selección interesantísima y una interpretación excepcional. Sólo nos resta esperar nuevas ediciones de este conjunto, sin duda una más que interesante sorpresa en el ámbito de la música coral actual. Juan Berberana
|